Calores y sudores

Estamos en alerta amarilla. Supongo que debe ser malo porque es impresionante el calor que llega a hacer. No sé que hago aquí delante del ordenador escribiendo, pudiendo estar refrescándome tranquilamente en cualquier sitio. Será que influyen las amenazas vertidas sobre mí por parte del administrador utilizando una Mágnum.

Con este tiempo, el otro día fui a tomar un refresco con unos amigos a un bar y esto es lo que me encontré:

ballena-sudada

Lo primero que pensáis: las ballenas también toman refrescos. No, no seamos malos. Me hizo gracia ver el charco formado en la espalda del pobre hombre. En la foto no se aprecia bien, pero tiene un par de delfines y un submarinista por la camiseta. El sudor con este calor es inevitable, a la par que molesto en determinadas situaciones. Veámoslas:

1 – En casa: Te da igual todo. Ya puedes estar sudando como un cerdo o ya se puede estar acabando el mundo que a ti no te importa. Estás a salvo de todos los males. Si te vienen a visitar no abres y punto. Si insisten, sales y los noqueas.
2 – En casa ajena: Depende de la gente que haya en esa casa, pero normalmente intentas controlar el sudor. No sé como se hace eso, no obstante, seguro que hay gente que puede hacerlo: sudar para dentro, aguantarlo y que salga todo más tarde, hacer figuritas con las gotitas, enviárselo a otra persona…
3 – Cuando quedas con una persona del sexo opuesto: Ahí es donde la cosa se complica. Haces todo lo posible para aparentar normalidad, pero tienes la camiseta pegada al cuerpo igual que el papel de una magdalena. Insistes en decirle el calor que hace por si se da cuenta que estás sudando, que lo comprenda. Maldices al sol, a tus poros de la piel y a Zack Efron porque da asco.

La conclusión es fácil: que jodido es el calor. Después de pensar un rato entendí al pobre hombre del bar. Dependiendo del color de la camiseta que lleves, las marcas formadas por el contacto del sudor con el tejido son más o menos visibles. De ahí esas manchitas. Pues bien, cuando me fui del bar el hombre no tenía manchitas, se le habían formado agujeros por la camiseta que poco a poco se le iba desintegrando. Fue ahí cuando salí corriendo del bar asustado. Entonces me encuentro con esto:

retrasados

¿Cosa del calor que corre la tinta? Yo que sé, a mi me da igual porque ahora estoy en casa y acabo de noquear a mi vecino que venía a por sal.

Somos unos pobres calientes (por el calor), sobretodo Shiro (¿por el calor?).

Compártenos:

  • Print this article!
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • BarraPunto
  • Bitacoras.com
  • E-mail this story to a friend!
  • Live
  • Meneame
  • MySpace
  • Turn this article into a PDF!
  • RSS
  • TwitThis

4 comentarios para “Calores y sudores”

  • BigWhoop dice:

    Cuando el sol da a tu ventana, y tienes que cerrarla para que no entre aire caliente, el microclima que se forma en tu habitación es tan denso que puedes llegar a flotar en el aire.

    O al menos, eso cuentan las antiguas leyendas…

  • Javs dice:

    Claro, es por eso que Papá Noel viene en Navidad (a parte de que es su cumpleaños) y no por San Juan o por la Virgen del Carmen. Sino acabaría en un bar como ese señor. De hecho, no descarto que sea él de vacaciones.

  • Nunxis dice:

    Papá Noel viene en Navidad.

    En Navidad hace frío.

    Cuando hace frío se enciende la chimenea.

    Papá Noel entra por la chimenea.

    Sí sí… todo es lógica

  • Cr1sTi dice:

    l’estiu es una puta merda, hauriem d’emigrar tots a helsinki, ki vé?

Deja un comentario